Es una mezcla entre
absurdo y contradictorio. Lo que hacemos los humanos, las personas, me refiero.
Siempre haciendo planes que no vamos a llegar a hacer, llenando maletas con el
doble de ropa de la que nos vamos a poner, conjurando mentalmente propósitos de
año nuevo o haciendo promesas que sabemos que no vamos a cumplir.
Porque lo sabemos. Cuando
prometes algo es como advertir de antemano que no lo vas a cumplir. Es una
forma de auto convencimiento inútil porque quien sabe que va a hacer algo, no
necesita prometer nada. Le basta con decirlo o hacerlo.
Pues lo mismo pasa con
olvidar. Es algo que he intentado una y otra vez. Intentar olvidar es como
cuando echas vaho en un cristal y luego escribes sobre él y queda la marca. El
vaho se va, pero queda la señal. Los recuerdos se diluyen, se distorsionan, se
vuelven turbios con el paso del tiempo. Pero siempre hay una huella, un pequeño
destello que te recuerda que aquello vivido tuvo un sentido. Y que, por ello,
sigue teniéndolo hoy.
2 comentarios:
Gran reflexión, me ha encantado!
Saludos.
Muchas gracias!!
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