
Suele pasar. A veces lees un libro, ves una película o escuchas una canción y ya está. Ya nada vuelve a ser como antes. Ese frase, esa palabra, esa letra marca un antes y un después. Eso me ha pasado hoy. Ha habido una escena de la película de "El curioso caso de Benjamin Button" que me ha marcado especialmente. Un relojero, después de perder a hijo en la guerra, fabrica un peculiar reloj que será colgado en las paredes de la estación de la ciudad. La peculiaridad es que las manecillas van hacia atrás. Ésta es la justificación que da el relojero: -"He hecho que ande así para que tal vez los chicos que hemos perdido en la guerra puedan ponerse en pie y regresar a casa. A casa para labrar, trabajar, tener hijos. Para vivir vidas largas y plenas. Tal vez mi propio hijo regrese a casa. Si he ofendido a alguien pido disculpas". El tiempo debería ir así. De más a menos. De viejo a joven. De hecho a deshecho. Lo perdido, recuperado. Lo que acaba, que empiece. Los mejores años estan en la juventud, pero los considerados sabios habitan en la vejez. Es decir, cuando alcances el punto máximo de sabiduría, cuando hayas acumulado un montón de experiencias, cuando hayas vivido tanto como para escribir un libro, se acabó. No debería ser así. Al igual que Benjamin deberíamos nacer viejos, para que conforme vaya pasando la vida, vayan desapareciendo los arrugas y los males propios de la tercera edad y gozar así de buena salud y un cuerpo joven. Pero no nos engañemos. Vives lo mismo, sólo que mejor. Todo tiene su curso, es ley de vida. Pero... ¿qué pasaria si las manecillas del reloj fueran hacia atrás? Pero siempre todo vuelve al punto inicial. Todo vuelve a cero. Da igual como nazcas o como mueras, lo que importa es como vivas y el sentido que le des. Todo lo demás no importa. Que nunca te convenzan de lo contrario. Porque al final, te das cuenta que más es menos. Pero también que menos... es más.
2 comentarios:
thanks for your post... :)
sigo leyendo y me encuentro con otra obra de arte:P...me gusta lo que escribes, y me gusta que lo que escribes me identifique y me haga reflexionar...y así es:) por cierto, de este reloj de la vida, la mejor conclusión es intentar disfrutar de cada segundo con convicción:)
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