1 de julio de 2009

EXISTO, LUEGO... SIENTO


Todo en esta vida es relativo, incluso la propia existencia. La falta de sueño, los ratos muertos, los tiempos de espera... cualquiera de estos momentos es bueno para dejar de mirar para afuera y mirar adentro. Es algo que llevo días pensando... "me he acostumbrado a existir y no sé hacer otra cosa que vivir". Sé que es algo que no se debería pensar... pero es un tema que me agobia. El azar rige y gobierna nuestras vidas. Cada decisión, cada pequeña e insignificante decisión que tomemos puede ser clave e incluso determinante. Desde el momento en que abres los ojos por la mañana hasta que te acuestas, todo, absolutamente todo son decisiones. Incluso cuando decides no hacer nada estás decidiendo. Una de las cualidades del ser humano... elegir. Elegir tomar un camino u otro. Estar con esta persona o aquella otra. Decir la verdad o mentir. Querer u odiar. Me he acostumbrado a hacer este tipo de cosas. Sonreír, llorar, pensar, soñar, correr, saltar, caminar... A veces pienso como sería mi vida sin mí. Supongo que mi vida dejaría de ser mía. Pero la vida, en general, seguiría como hasta ahora; el sol saldría cada mañana, los niños continuarían jugando en el parque, el olor a café perfumaría los bares a primera hora, los abuelos seguirían leyendo el periódico sentados en un banco... y es justo eso lo que me agobia. Que todo seguiría su curso, que el mundo no se detiene para nadie y el espectáculo debe continuar. Mi vida no sería la misma, sobretodo porque ya no sería mía... Mientras algunos quedarían marcados por mi ausencia, otros ni siquiera sabrían nunca que me encantan los besos en la frente... Pues eso, la moraleja es que nadie somos imprescindibles en esta máquina llamada vida que no para nada...
Ojalá algún día se pueda decir "siento, luego existo", pero de momento, sólo podemos existir para luego sentir.







Un tema que, para mi gusto, pone los pelos de punta...

1 comentario:

cachi dijo...

me quedo con la frase: aún cuando decides no hacer nada, estás decidiendo...el ritmo de la vida nos va decidiendo nuestras decisiones...